Tecnología LED

Un diodo emisor de luz (LED) es un dispositivo semiconductor que emite luz cuando una corriente eléctrica pasa a través de él. En la tecnología LED la luz se produce cuando las partículas que llevan la corriente (conocido como electrones y huecos) se combinan entre sí dentro del material semiconductor.

Tecnología LED

Dado que la luz se genera en el material semiconductor sólido, a los LEDs se les llaman dispositivos de estado sólido.
El color de la luz depende del material semiconductor empleado en la fabricación del diodo y puede variar desde el ultravioleta (UV), a través de la luz visible, hasta el infrarrojo (IRED). Hasta mediados de los años 90 los LEDs tenían una gama limitada de colores, y en particular, los LEDs en azul y blanco no existían para su comercio. El desarrollo de LEDs basados en el nitruro de galio (GaN) completó la paleta de colores y abrió muchas nuevas aplicaciones.
Los principales materiales semiconductores que se utilizan para la fabricación de LEDs son:

  • Nitruro de galio-indio (InGaN): LEDs de alta luminosidad azul, verde y ultravioleta
  • Fosfuro de aluminio indio galio (AlGaInP): LEDs de alta luminosidad amarillo, naranja y rojo 
  • Arseniuro de galio-aluminio (AlGaAs): LEDs rojos e infrarrojos
  • Fosfuro de galio (GAP): LEDs amarillo y verde

Historia

El primer LED fue desarrollado en 1927, sin embargo no se usó en la industria hasta los años sesenta. En 1996 se consigue en laboratorio un LED de luz blanca con una eficiencia de 5 lm/W. Actualmente, en producción, se consiguen LED con rendimientos superiores a los 150 lm/W.

Aplicaciones de los LED

Los LEDs se emplean en todo tipo de indicadores de estado (encendido/apagado), de señalización y en paneles informativos. También son utilizados en la fabricación de pantallas de cristal líquido de ordenadores, teléfonos móviles, televisores, etc.
La tecnología LED es cada vez es más frecuente y es previsible que se incremente en el futuro, ya que tiene una eficiencia de hasta 150 lm/W que es 11,5 veces superior a la de una lámpara incandescente (13 lm/W), 1,7 veces superior a la lámpara fluorescente (90 lm/W) e incluso más alta que la lámpara de vapor de sodio de alta presión (132 lm/W).

Ventajas de los  LED

  • Es más segura que la iluminación tradicional, porque es menos contaminante: no tiene mercurio ni tungsteno. Además, al utilizarlos se reducen las emisiones de CO2 en un 80%.

  • Dura muchísimo más 70.000 horas de uso (más de 15 años, si la encendemos unas 8 horas al día), tienen un mantenimiento mínimo.
  • No genera calor, no quema al tacto (el 80% de la energía que consume se convierte en luz, al contrario que la bombilla incandescente, que pierde ese mismo porcentaje en forma de calor).
  • Ahorro energético (consumen hasta un 85% menos que las bombillas tradicionales). 
  • Resiste temperaturas más extremas que las bombillas incandescentes, además de mayor humedad y vibraciones.
  • Encendido instantáneo.
  • Resistente a un enorme número de ciclos sin perjuicio para su rendimiento (las veces que se enciende y se apaga).
  • Reproduce los colores con una gran fidelidad, con un índice cromático de 95 sobre 100. Tiene, además, diferentes tonos de luz (fría, cálida) para ajustarse a todo tipo de ambientes.

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